Escrito por Alternativa Socialista Internacional
 

Britney Spears ha causado impacto gracias a su valiente testimonio acerca de los años de abuso y coerción que sufrió en manos de su padre y otros individuos, todo bajo una curatela perfectamente legal dada por el estado.

 

Por más de más de trece años ha sido drogada, amenazada, forzada a trabajar, privada de sus ingresos, libertad y básicamente esclavizada para producir más ganancias. A pesar de desear tener un bebé, se le ha negado la posibilidad de removerse el DIU.

Pese a esto, ella nos menciona que el juez se niega a remover a su padre de la curatela que se le ha impuesto, diciendo lo siguiente: “Me ha hecho sentir como si estuviera muerta, como si no importara, y que no me han hecho nada, como si estuviera mintiendo o algo así”

El sistema ha permitido que una gran cantidad de personas se beneficien de la explotación de esta talentosa mujer, con los tribunales que defienden esta curatela que pareciera ser una pesadilla.

Britney ha sido tratada más como un objeto que brinda comodidad más que como una ser humano, se le ha negado uno de los derechos humanos más básicos, el de decidir sobre su propio destino.

Las creencias sexistas que existen dentro de la cultura capitalista sin duda sentaron las bases para esta situación donde una mujer puede ser fácilmente despojada de cualquier control sobre su propia vida y cuerpo, para que así los buitres capitalistas sin escrúpulos puedan beneficiarse de su miseria. Es inconcebible pensar en un hombre que sea un gran éxito en el medio artístico pudiese ser sujeto a este trato tan denigrante y horrible.

Muchos aspectos de el abuso que ha recibido pueden resultar familiares, en cierta medida, para cualquier mujer; cosificación, manipulación emocional, abuso, “gaslighting”, amenazas, y la privación de derechos sexuales y reproductivos. Muchos de estos abusos son institucionalizados en un sistema que depende de que se controle el trabajo, la vida y los cuerpos de las mujeres para seguir existiendo.

La triste y repugnante verdad es que, mientras Britney ha sido legalmente tratada como una posesión desde el 2008, las mujeres siguen atrapadas en situaciones coercitivas y abusivas alrededor de todo el mundo, todos los días. No podemos parar con este tormento sin antes destruir la base de toda opresión ejercida contra la mujer y al estado que promueve y perpetua el sexismo.

La única manera de combatir esta situación es a través de la lucha de masas y la organización para para luchar contra la misoginia en todas sus formas, así como reemplazar el sistema capitalista, el cual se beneficia de la opresión, con un sistema socialista basado en la equidad, liberación y cooperación, regido por las demandas y necesidades de las mujeres, los oprimidos y toda la humanidad.