Los trabajadores de Mercedes han hecho una breve huelga y una manifestación ante la fábrica en protesta por el asesinato machista de su compañera Erika Tavares, que trabajaba en la planta de Vitoria-Gasteiz, en Euskal Herria.

 

Se trata de una huelga histórica de 3.500 trabajadores, mujeres y hombres, en protesta contra la lacra de la violencia hacia las mujeres. Este tema debe ser asumido cada vez más por la clase obrera organizada.

Alternativa Socialista dice:
¡Ni Una Menos! No se deben perder más vidas debido a la violencia de género; no se debe dañar la salud mental o física de ninguna persona, y especialmente la de las mujeres. Luchamos para poner fin a la violencia de género, el abuso y el acoso en todas sus formas y en todos los lugares donde se produce: el lugar de trabajo, el hogar, las escuelas y universidades, las instituciones estatales, en la calle y en las redes sociales.

Llamamos a las mujeres a sindicalizarse en sus lugares de trabajo. Los sindicatos y los delegados y delegadas sindicales deben encabezar una verdadera lucha para la organización de los trabajadores contra la violencia machista. Un movimiento de este tipo podría tomar la iniciativa en la lucha contra todas las formas de machismo, misoginia, racismo, homofobia y transfobia para construir una lucha unida de la clase trabajadora.