#YoSiTeCreo LGTBI

Por John Hird (Alternativa Socialista, Euskal Herria)

Recientemente se ha producido una ola de agresiones homófobas en España.

En el último caso, la Policía Nacional investiga una agresión homófoba cometida por ocho encapuchados en el centro de Madrid a un joven de 20 años. Los agresores le asaltaron en el portal de su casa, le cortaron el labio y le grabaron la palabra «maricón» con un cuchillo en el glúteo.

En Madrid, el colectivo LGTBI está organizando manifestaciones bajo el lema ‘¡Nos están matando!’

En un pueblo cercano a Toledo, un joven ha sido víctima de una agresión homófoba el pasado sábado 4 de septiembre durante las fiestas patronales de Velada. Una investigación tratará ahora de dilucidar lo ocurrido y de identificar a los posibles autores de una paliza que comenzó con insultos: «Maricón, pierdes aceite”.

Este ataque se produce meses después del brutal asesinato de Samuel en A Coruña a manos de un grupo de jóvenes que le propinaron una paliza mortal. 

Samuel fue asesinado al grito de “maricón”. Las 13 personas que acabaron con su vida a base de golpes en la madrugada del sábado, lo hicieron, según explica su entorno, por su orientación sexual.

Este tipo de ataques repugnantes se están produciendo en todo el Estado español, por desgracia.

Luiz Jonas Santos, un brasileño de 22 años empleado de un chiringuito de Sanlúcar de Guadiana (Huelva), ha denunciado a un compañero por una presunta agresión homófoba en la que recibió un puñetazo y varias patadas, además de tener que oír expresiones como «maricón de mierda» o «si es que no eres un hombre”.

Acosan a una niña de 12 años por llevar una bolsa LGTBI en Vitoria

En Vitoria-Gasteiz, un padre, Jorge, ha denunciado en Twitter que varias personas se han metido en dos ocasiones con su hija de 12 años por llevar un bolso con la bandera arco iris.

Los hechos se han producido en el skate park de Zabalgana. Jorge explica que la menor “llegó a casa muerta de miedo”, tras recibir comentarios como “qué mierda de bolsa, LGTBI a la basura”. 

En la primera ocasión, mientras la acosaban, la joven abandonó el skate park. Días después, la situación se repitió en el mismo lugar y por parte de los mismos jóvenes: “Otra vez con esa bolsa no”.

El temor se impuso y la niña dejó la bolsa en casa por miedo. Sin embargo, su padre ha optado por volver a sacarla a la calle, creando un movimiento que se ha extendido por Vitoria. Los vecinos, solidarios, se han sumado a la bandera arcoíris, hasta el punto de que se han agotado estos bolsos en algunas tiendas de la ciudad.

Los vitorianos se vuelcan con su vecina y hasta agotan las bolsas multicolores

“Muchas personas están intentando hacerse con uno de ellos como muestra de rechazo a situaciones como la que vivió la niña (…). El bolso de la bandera arcoíris se está convirtiendo en un símbolo contra la LGTBIfobia en la ciudad”, dijo Jorge. También se están movilizando diversos colectivos en las redes sociales para hacer concentraciones de apoyo a la menor.

La actuación del padre de la niña revela la solidaridad evidente de la gran mayoría de la gente y su rechazo a la homofobia. También muestra que debemos permanecer vigilantes y hacer campañas masivas contra la ultraderecha que procura los argumentos «ideológicos» a favor de la homofobia, el sexismo y el racismo.

Aumento de las agresiones homófobas

En los últimos tres meses el Observatorio contra la LGTBIfobia en Euskal Herria, ha detectado 6 agresiones físicas contra personas trans, lesbianas y homosexuales. Además, se han producido otros 5 hechos de odio, similares al sufrido en Zabalgana. Son en total 11 sucesos que se han producido en Amurrio, Gorbeialdea y Vitoria-Gasteiz.

Entre 2013 y 2019, agresiones aumentaron un 45%, según los datos que recoge el Portal Estadístico de Criminalidad del Ministerio del Interior. Aún no hay datos para 2020, pero en los tres años anteriores se observa un crecimiento de agresiones sobre todo relacionadas con la ideología, el racismo y la xenofobia. Las primeras se duplicaron entre 2014 y 2019. Las segundas crecieron casi un 20% durante el mismo periodo. Los hechos relacionados con la discriminación por orientación sexual o identidad de género también aumentaron en 2019 con respecto a 2018. La suma de infracciones penales y administrativas pasó de 259 a 283, casi un 10% más.

Según los últimos datos de la Federación Estatal de Lesbianas, Gais, Trans y Bisexuales (FELGTB), que aúna organizaciones sobre diversidad sexual de toda España, la mayoría de las agresiones cometidas en 2018 fueron verbales (31%), seguidas del acoso (27%) y la agresión física (17%). En el 68% de los casos, estas se dirigen hacia personas de entre 19 y 35 años, algo que puede explicarse porque es el tramo de edad que más denuncia estos incidentes, al igual que ocurre con el género (el 70% son hombres gais).

Si las comparamos con las cifras de otros países, lo más probable es que estos delitos (los de odio en general) sean muchos más en la realidad que los notificados oficialmente, ya que a menudo se trata de colectivos con menos tendencia a acudir a las autoridades, como ocurre con algunas nacionalidades. Según la FELGBT, solo una de cada 10 agresiones homófobas se denuncia.

“Es exagerado lo que estamos viendo. Cada vez hay más agresiones, hemos retrocedido 10 años desde que ciertos partidos tienen más presencia en la política”, explica Begoña Gallego, presidenta de la asociación de policías LGTBIPol y agente en una comisaría del distrito Centro de Madrid, desde donde hace cerca de un año está viendo un incremento de agresiones, tanto físicas como verbales. “Ahora quieren quitar derechos LGTBI y eso fomenta el cabreo entre la gente y que pasen estas cosas”.

Punto de reflexión

Este es un punto de reflexión muy importante. En 2005, España se convirtió en el cuarto país del mundo, después de Holanda, Bélgica y Canadá, en legalizar el matrimonio homosexual. En el décimo aniversario de la aprobación de la ley de igualdad, en 2015, El País planteaba las siguientes cuestiones:

“Han pasado 10 años. ¿Se ha convertido España en un país más igualitario?¿Han seguido otros el ejemplo español? ¿Ha devuelto la norma la libertad y la dignidad a un colectivo humillado, castigado en tiempos de Franco con la cárcel?

España es ahora el país del mundo donde es más aceptada la homosexualidad. Solo 6 de cada 100 personas cree que es inmoral, según una macroencuesta en 40 países realizada por el Pew Research Center en 2013. Un 55% considera que es aceptable y el 38% opina que no se trata de una cuestión moral.

La actitud de los españoles en 2004 era algo menos avanzada. Si bien ocho de cada 10 consultados por el CIS opinaba que ser homosexual es tan respetable como ser heterosexual”.

Ahora, sólo seis años después, estamos en medio de una ola de ataques homófobos organizados. ¿Por qué ocurre esto? Como reconoce incluso la agente de policía citada anteriormente, existe una relación directa entre la retórica homófoba de VOX y el aumento de la violencia. El PP juega el papel de normalizar el discurso. El alcalde del PP de Madrid afirmó que era «una exageración» atribuir la violencia homófoba a VOX.

La lección para la comunidad LGTBI, los jóvenes, las mujeres y toda la clase trabajadora es que mientras exista el capitalismo, la clase dominante buscará dividirnos. 

Construir un movimiento unido

Necesitamos construir un movimiento unido capaz de enfrentarse y derrotar al capitalismo y eso incluye desafiar los prejuicios retrógrados que existen en la sociedad. 

Así es como se pueden superar las divisiones y eliminar con decisión la ideología capitalista. 

Desde Alternativa Socialista condenamos absolutamente las numerosas agresiones homófobas y damos nuestra solidaridad a las víctimas.

Seguiremos luchando por la unidad para oponernos a todo tipo de prejuicios.

No a la discriminación por razón de identidad u orientación sexual, incluyendo en los ámbitos educativo y sanitario. Promoción de la salud y educación afectivo-sexual en todos los niveles educativos.

Por la lucha decidida y masiva de la clase trabajadora contra el machismo, el racismo, la LGTBI-fobia y todas las formas de opresión.